Cuando María Corina Machado participó en un rosario virtual vía Instagram, muchos opositores sinceros la criticaron por mezclar religión y política. Pueden pasar por aquí para leer el artículo en Runrunes en el que analizo la relación entre política y religión en estos 25 años: https://runrun.es/opinion/563727/rezar-o-no-rezar-isaac-nahon-serfaty/
Mostrando entradas con la etiqueta Religión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Religión. Mostrar todas las entradas
viernes, 30 de agosto de 2024
Ante el escándalo político-religioso: ¿rezar o no rezar?
Etiquetas:
28 de julio,
Chavismo,
Edmundo González Urrutia,
Elecciones,
Hugo Chávez,
María Corina Machado,
Nicolás Maduro,
Política,
Politics,
Post-Chavismo,
Religion,
Religión,
Venezuela
domingo, 28 de abril de 2019
Sobre los daños colaterales de la plaga chavista-socialista en las mentes de derechas: dogmatismo e irracionalidad
![]() |
| Los venezolanos debemos abandonar los dogmatismos y las pasiones inútiles para reconstruir la convivencia social |
Justicia social: principios de la civilización
La primera es la que dice que la noción de justicia social sería una jugarreta socialista-comunista para promover la corrupción y la servidumbre. Niegan de un solo plumazo toda una tradición civilizatoria occidental que considera la justicia social como un principio regulador de la vida en sociedad. Basta citar algunos postulados del Levítico, libro de la Biblia, que presento aquí:
"...Y cuando segareis las mieses de vuestra tierra, no acabarás de segar el rincón de tu campo, ni espigarás tu tierra segada; ni tampoco rebuscarás tu viña, ni recogerás los granos caídos de tu viña; para el pobre y el extranjero los dejarás..."
"...No usarás extorsión para con tu prójimo, ni le robarás. El salario del jornalero no ha de quedar en tu poder hasta la mañana..."
"...No maldecirás al sordo, ni pondrás tropiezo delante del ciego..."
"...No harás injusticia en el juicio; no favorecerás al pobre ni complacerás al rico, sino que con justicia juzgarás a tu prójimo..."
"...No andarás chismeando entre tu pueblo: no desatiendas a la sangre de tu prójimo (cuando esté en peligro) ..."
"...No odiarás a tu hermano en tu corazón...No te vengarás, ni guardarás rencor contra los hijos de tu pueblo, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo..."
"...Y cuando morare algún extranjero contigo, en vuestra tierra, no lo engañéis. Como un nativo vuestro os ha de ser el extranjero que morare con vosotros, y le amarás como a ti mismo, porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto..."
Son principios que encontramos en el cristianismo, en el islam, y también en otras religiones que no son de inspiración “abrahámica” (por Abraham, padre del monoteísmo) como el budismo o en filosofías como el confucianismo.
Es bueno destacar que la referencia es a la justicia y no a la caridad, que es más una virtud que ejercen las personas caritativas. La justicia social, noción que en el hebreo bíblico se expresa en la palabra tzedaká se refiere a lo justo y no simplemente a la inclinación a ser virtuoso. De hecho, mucha gente no es virtuosa ni caritativa. Por eso el principio de justicia no depende de las inclinaciones personales, sino de un valor que es tan universal como la libertad. Ser justo, y justo socialmente, es fundamental para la convivencia.
El capitalismo no es "natural"
La otra barbaridad que he escuchado de boca de estos puristas de derechas es que el capitalismo es “natural”. Esto merece que nos detengamos un momento en la noción de lo “natural”. Primero, hay que constatar que en este mundo civilizado en el que vivimos (civilizado en el sentido de civitas, de vida en la urbe) no hay ya casi nada que sea natural. Vivimos por, para y gracias a los artificios que hemos inventado los seres humanos, sobre todo las convenciones sociales y las tecnologías. Y uno de esos artificios es el capitalismo, una forma de organización social y económica que ha resultado más eficiente y productiva que otros artificios, como la planificación centralizada socialista, que fue un desastre económico y humano.
Pero decir que el capitalismo es “natural” es una tontería dogmática que ciega la razón y no permite que se aborde el debate público con sindéresis. El capitalismo es probablemente la forma de organización social y económica menos natural que existe, y de allí su fortaleza. No es porque el capitalismo responda a una naturaleza humana, sino porque es un artificio que es capaz de adaptarse y progresar, que ha podido superar una serie de obstáculos, incluyendo la competencia ideológica que alguna vez representó el comunismo. Si se quiere, el comunismo, como artificio ideológico y dogmático, estaba justamente condenado al fracaso por su incapacidad de adaptarse y reformarse. El capitalismo, que tiene como principio la libertad de acción individual, es el artificio económico (no natural) más eficaz que hasta ahora ha conocido el ser humano.
El artificio eje del capitalismo es el mercado, que es una convención humana que tiene sus reglas (“leyes” dicen los economistas) creadas y aceptadas por las personas con el fin de hacer transacciones de objetos, de servicios y de ideas. Este artificio responde a unas dinámicas (oferta y demanda), pero no es perfecto, es decir, produce a veces efectos que en lo moral, social y económico no son deseables para la convivencia social (por ejemplo: monopolios, oligopolios, cartelización de precios, competencia desleal, explotación de trabajadores, daños ambientales). Por eso, sin negar la centralidad del mercado como mecanismo “auto-regulador” de la actividad económica, existen modelos de organización socio-económica que han buscado un equilibrio entre mercado capitalista y justicia social. Pensamos, en primer lugar, en el modelo alemán de la post-guerra llamado economía social de mercado, pero podríamos citar otros como el mismo modelo japonés, el de los llamados Tigres asiáticos, los países nórdicos, en el que destaca Noruega, y tantos otros.
En Venezuela, y entre venezolanos, es muy difícil mantener un debate racional y desapasionado en estos días. La destrucción provocada por el chavismo en lo social, material, económico, político y moral ha dañado la capacidad de convivencia entre venezolanos que piensan diferente. El retorno de la democracia se logrará cuando entendamos que hay que abandonar los dogmatismos y las pasiones inútiles.
Etiquetas:
Abrahán,
Capitalismo,
Comunismo,
Derechas,
Dogmatismo,
Filosofía,
Izquierdas,
Justicia Social,
Levítico,
Liberalismo,
Libertad,
Propaganda,
Religión,
Socialismo Chavismo,
Venezuela
martes, 27 de diciembre de 2016
Apuntes sobre Homo Deus de Harari
Yuval Noah Harari es un joven historiador israelí que ha escrito dos bestsellers: Spiens. A Brief History of Humankind, y su más reciente Homo Deus. A Brief History of Tomorrow. Recomiendo ambos libros que tienen la virtud de contar de forma amena, inteligente e iluminadora la experiencia humana y sus posibles futuros. Harari no hace grandes valoraciones morales. Presenta las cosas como son o como podrían ser, sin sentimentalismos.
En estas notas desordenadas quiero comentar algunas de sus afirmaciones en Homo Deus. El libro es un buen compendio de lo más reciente en lo que la biología y la cibernética nos están diciendo sobre la transformación de Sapiens y la probable irrelevancia futura de los humanos en la Tierra.
El objetivo del libro
Esta obra de Harari es una obra de “imaginación histórica” (ni utópica, ni distópica). El autor habla de “religión”, no en el sentido tradicional del término. Para él “religión” es cualquier narrativa, religiosa, política, ideológica, cultural, que pretende darle sentido a la experiencia humana. Es mejor que lean a Harari al respecto (disculpen las fotos borrosas del libro):
Sobre la identidad humana
La identidad para Harari, como ya lo han dicho otros escritores, psicólogos, filósofos, es un “cuento” que nos echamos nosotros mismos, y que es en cierta medida atemporal:
Somos “dividuals” y no “individuals”, según Harari, seres divididos por la misma constitución de nuestro cerebro:
El valor de las humanidades
En el mundo dominado por el pragmatismo tecno-comercial, Harari defiende el valor de las humanidades como la única forma de darle sentido a los cambios que estamos viviendo:
Capitalismo
Harari rescata a Marx, pero lo hace de una forma muy original. Consecuente con la premisa de la dialéctica, el historiador israelí dice que lo escrito por Marx tuvo influencia en cómo el capitalismo se adaptó a los retos que creaba la dinámica de explotación del sistema:
El capitalismo está en todas partes. Su éxito reside justamente en haber permeado todo, incluso la forma en la que jugamos (y también la forma en la que relacionan con el sistema capitalista los que dicen luchar contra él, como el régimen chavista que ha destruido a Venezuela):
Harari nota el papel que las emociones (prefiero llamarlas afectos) juegan en la economía, acabando con la ilusión racionalista que propugnan algunos economistas:
Greed and green
Siempre queremos más, dice Harari, y eso tiene sus consecuencias:
Por eso resulta tan difícil cambiar comportamientos que contribuyen directamente al calentamiento del planeta:
Religión y tecnología
La tecnología es una nueva religión, o, como dice Harari, tecnología y religión siempre han ido de la mano como una pareja con sus conflictos y sus momentos “felices”:
La religión tecnológica está transformando a Sapiens de una forma radical, lo que probablemente haga irrelevante al humano. Es de notar que esta religión, a diferencia de otras que ponían al humano en el centro de su narrativa, o al menos cerca del centro como sujeto preferido de Dios, puede desplazar a Sapiens a la periferia, haciendo de nosotros seres prescindibles:
“Dataísmo” como religión
Datos y algoritmos para calcular y manipular datos representan la nueva tecno-religión. Harari discute ampliamente el “dataísmo” y sus consecuencias:
Relocalizando a Dios y a los seres humanos
Dos citas provocadoras de Harari sobre la idea de Dios y el lugar de los seres humanos en el futuro:
La gran aspiración humana de vivir para siempre podría resultar en algunas pesadillas. Harari las imagina con algo de humor:
Aborda un tema asociado, el de la “eterna juventud” como religión última:
Sida como éxito
Sí, Harari cree que la epidemia de Sida ha sido todo un éxito de salud pública. No porque haya matado a muchas personas (no llega a ser tan cínico), sino porque sirvió para desarrollar medicamentos y estrategias de control de la enfermedad que han servido para luchar contra otras epidemias y el reto que representa el resurgimiento de las enfermedades infecciosas:
Perspectivas sobre comunicación
Homo Deus tiene algunas observaciones agudas que resultan interesantes para los que estudiamos la comunicación.
Dos observaciones sobre la dimensión intersubjetiva de la experiencia humana, es decir la historia de la humanidad como historia de la comunicación:
También nos habla de la relación que existe entre el nacimiento de la escritura y de la moneda en el desarrollo de las civilizaciones:
Libertad
Ya dije que Harari no hace grandes juicios morales, ni tampoco se hace muchas ilusiones con respecto al porvenir de la humanidad. Relativiza el “libre albedrío” y la noción misma de libertad:
Conocer y sentir
Apunta Harari algo que la neurobiología y las ciencias cognitivas han demostrado recientemente. Conocer (es decir, el aspecto racional del conocer) implica también sentir (el aspecto afectivo/emocional de ese “conocimiento”):
Estética y política
Harari dice algo que me parece particularmente importante hoy en día, y que ya traté en un corto artículo aquí: la estética y la política son hermanas gemelas, y no siempre muestran sus rostros más “bellos”.
Chispa que enciende la pradera
La revolución es cuestión de pocos y de redes, según Harari. Para encender el fuego de la convulsión socio-política se necesitan líderes que sean capaces de generar un movimiento en redes, es decir cooperación. No son las masas anónimas ni desconectadas las que hacen las revoluciones:
Las preguntas claves
Al final del libro, Harari presenta todo un programa de investigación para las ciencias humanas y sociales. Sin querer aguarles la fiesta (recomiendo que se lean completo el libro), aquí van las preguntas que se plantea:
Etiquetas:
Capitalismo,
Comunicación,
Dataísmo,
Distopía,
Economía,
Emociones,
Estética,
Futuro,
Homo Deus,
Humanidad,
Libertad,
Marx,
Política,
Religión,
Sapiens,
Utopía,
Yuval Noah Harari
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



























