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viernes, 6 de septiembre de 2024

viernes, 30 de agosto de 2024

Ante el escándalo político-religioso: ¿rezar o no rezar?


Cuando María Corina Machado participó en un rosario virtual vía Instagram, muchos opositores sinceros la criticaron por mezclar religión y política. Pueden pasar por aquí para leer el artículo en Runrunes en el que analizo la relación entre política y religión en estos 25 años: https://runrun.es/opinion/563727/rezar-o-no-rezar-isaac-nahon-serfaty/


sábado, 3 de agosto de 2024

Pourquoi le Venezuela est important d’un point de vue géopolitique



Pour mes amis francophones, j'explique le contexte géopolitique de la fraude dans les élections présidentielles au Vénézuéla dans cet article dans le Le Devoir de Montréal: Cliquez ici

hashVenezuela dans @LeDevoir de

jueves, 25 de julio de 2024

Actualidad y emociones | Contra la desmemoria: honestidad transparente (2/3)



Sigo con mis cortas notas contra la desmemoria, cuando nos acercamos al #28J, el día en el que los venezolanos decidirán el futuro del país para las próximos años. La caricatura y el texto están dedicados a El Aissami. Pasen por mi blog para que puedan leerlo, pues la legislación canadiense y Meta bloquean el link directo a @RunRunes: https://runrun.es/opinion/560749/tea-transparente-isaac-nahon-serfaty/

martes, 23 de julio de 2024

Actualidad y emociones | Contra la desmemoria: todo en familia (1/3)

Hay que combatir la desmemoria. Aquí recuerdo brevemente el caso de los narcosobrinos, porque todo queda en familia. Pueden pasar por aquí para leer el corto texto en Runrunes, pues la legislación canadiense y Meta bloquean el acceso directo. Aquí está el link: https://runrun.es/opinion/560581/narcosobrinos-isaac-nahon-serfaty/

sábado, 20 de julio de 2024

Actualidad y emociones/Estética, política e injusticia

Quien pretendió ser apolíneo, termina por comunicar un hedonismo vulgar, tan vulgar como sus tretas para hacernos creer que trabaja para hacer justicia

Por las limitaciones de la legislación canadiense y de la empresa Meta (propietaria de Facebook), los invito a leer mi artículo en @Runrunes y ver la viñeta que lo acompaña dedicados uno de los personajes más nefastos de la política venezolana de los últimos años. No es difícil adivinar de quién se trata. Este es el link: https://runrun.es/opinion/560485/politica-e-injusticia-isaac-nahon-serfaty/

domingo, 14 de julio de 2024

Las autoridades, la UCV y el cambio hacia la democracia en Venezuela (1/2)

Opiniones divididas en la UCV (ilustración del autor)

Voy a comenzar por una anécdota personal. Yo tendría 10 u 11 años, mi hermana unos 7 u 8. Debería ser el año 1973. Mi mamá estaba haciendo la reválida de su título español de farmacéutica en la Universidad Central de Venezuela (UCV). Pasaba mucho tiempo en el campus de la Ciudad Universitaria en cursos, prácticas de laboratorio y estudiando en la biblioteca. Eran los tiempos de la izquierda radical en la universidad; de Bandera Roja y otros partidos y movimientos de exaltados quema camiones y cauchos. Nosotros vivíamos muy cerca de la UCV en Los Chaguaramos. Recuerdo cómo llegaba el olor de las bombas lacrimógenas al edificio. Recuerdo los combates campales entre "estudiantes" y policías en la plaza las Tres Gracias. Pienso ahora si a esos "estudiantes" alguna vez les interesó proteger el patrimonio artístico y arquitectónico de la UCV. Lo dudo.

Los estudiantes en la Venezuela de hoy, bajo la autocracia chavista, desobedecieron una decisión del rector y las autoridades de la UCV que prohibió que se realizada un acto estudiantil con el candidato Edmundo González Urrutia  (EGU)y María Corina Machado (MCM) en lo que se conoce como el área del rectorado. La excusa del rector es que se debía proteger el patrimonio de la Ciudad Universitaria y la seguridad de los asistentes. El acto igual se realizó. Hasta donde sé, ni se afectó el patrimonio ni hubo problemas de seguridad. El candidato EGU y MCM dieron sus discursos. Hubo consignas, pancartas y entusiasmo estudiantil. 

Profesores, intelectuales y egresados de la UCV expresaron su malestar en las redes sociales porque los estudiantes no obedecieron a la autoridad universitaria. Algunos han llegado a decir que después de este acto de desobediencia al que se sumaron EGU y MCM, dudan si votarán por el candidato de la Plataforma Unitaria. Están escandalizados porque se ha ido contra la autoridad. El problema es que la noción misma de "autoridad" está muy devaluada en Venezuela por culpa del chavismo. "Autoridad" para los venezolanos estos últimos 25 años ha significado abusos, arbitrariedad, violaciones a los derechos fundamentales, violencia, impunidad, corrupción, destrucción de la infraestructura, degradación de la salud y la educación (también la universitaria), emigración de millones de venezolanos, etc. Y la misma UCV ha sido víctima de esa autoridad chavista y madurista. Esa es la verdad.

Pero digamos las cosas como son. A muchos de quienes están horrorizados por la desobediencia estudiantil y la participación de EGU y MCM en el acto, lo que realmente les molesta es el liderazgo de María Corina Machado. Así de sencillo. Ahora encontraron una "razón" para expresar sus dudas si vale la pena votar por EGU, lo que implica preferir que Maduro y sus aliados continúen en el poder expoliando al país y abusando de los venezolanos. Así están las cosas. 

Pueden leer la segunda parte aquí: La UCV como espacio sagrado

domingo, 7 de julio de 2024

El resentimiento como motor de la historia: reseña del libro Venezuela's Collapse

El hilo conductor del libro de Lizarralde es la emoción negativa que mueve a líderes y multitudes que, después de haber sufrido explotación y humillación, ejecutan su revancha sin miramientos. 

Escribo para el Papel Literario @ElNacionalWeb  una reseña del libro de Carlos Lizarralde Venezuela's Collapse. Es un libro muy bien documentado y bien escrito, aunque no coincido totalmente con su autor. Pueden leer la reseña aquí: https://www.elnacional.com/papel-literario/el-resentimiento-como-motor-de-la-historia/

jueves, 9 de diciembre de 2021

martes, 19 de octubre de 2021

El Ratón Pérez les dejará su Petro bajo la almohada


El vídeo de Alex Saab Morán vestido de anaranjado mientras le quitaban las esposas en el momento de comparecer ante un tribunal de Miami ha suscitado comentarios que lamentan que esta imagen cavará la tumba de la negociación política en Venezuela. Según estos analistas, el arresto de Saab y las fotos y grabaciones en los que se ve esposado y humillado atornillan más al chavismo en el poder. Provocarían que las cabezas del régimen se sientan más amenazados y busquen protegerse unos a unos, generando una solidaridad entre ellos que no ayudará a lograr la tan necesaria transición política.

Dicen estos observadores que no hay que alegrarse cuando el brazo largo de la justicia de los Estados Unidos pone preso y procesa a los testaferros de los líderes chavistas que se han enriquecido con la corrupción. Que esa debería ser causa de preocupación de quienes de verdad quieren un cambio político.

La alternativa, se deduce, sería que NO se ponga preso a estos ladrones de cuello blanco, porque el interés supremo debería ser lograr una transición democrática y pacífica en Venezuela. Es un precio a pagar para que el país retorne a la “normalidad democrática”.

Todo esto supone que las cabezas del régimen chavista quieren de verdad negociar una salida democrática y pacífica. Supone, además, que ellos juegan a la política, que no forman parte de una red de crimen organizado con ramificaciones internacionales. También parte de la premisa que después de que se dé la transición “democrática y pacífica” en Venezuela, los líderes del régimen chavista se convertirán en una oposición “leal” a las reglas del juego institucional y del estado de derecho, y que todos serán felices y comerán perdices. 

Los plañideros que se lamentan al ver a Saab de naranja, pelo largo, cara demacrada, creen todavía en el Ratón Pérez y todas sus variantes. Los invito a poner un diente debajo de la almohada. Seguro que algún prócer chavista les dejará su Petro.


miércoles, 20 de mayo de 2020

Nuevo podcast: Esto NO es un conversatorio



¿Existe una cura para corrupción?
Primer episodio del podcast Esto No es un conversatorio. Lo dedico al tema Poder y corrupción, donde comento el libro del Dr. Abraham Genis, Corrupción y Poder en Venezuela. Una interpretación basada en una teoría del poder y en un modelo psiquiátrico (José Agustín Catalá editor, Centauro, 1994). 

Idea, voz y música: Isaac Nahón Serfaty. Lo pueden escuchar haciendo click aquí.




domingo, 26 de abril de 2020

Más inteligencia colectiva y menos burocracia para combatir pandemias

La principal virtud de una organización horizontal, colaborativa y transparente es que no estaría sometida al control de gobiernos como el chino

Más que una Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que necesitamos es la producción de una inteligencia colectiva por parte epidemiólogos, médicos y otros profesionales de la salud, es decir, un proceso más horizontal, colaborativo y transparente, y menos una organización burocrática central supeditada a intereses políticos, comerciales o ideológicos. La propuesta es de mi amigo Pierre Lévy, profesor universitario, estudioso de la inteligencia colectiva y creador de un lenguaje informático llamado IEML que facilita la articulación de inteligencia colectiva en las redes. Otro amigo, Rafael Pedraza, llamó a esta entidad abierta y descentralizada el “Observatorio de inteligencia epidemiológica”.

Méritos y obstáculos

La propuesta tiene sus méritos y también sus contras. Los explicaré en este texto, y después presentaré  un caso específico de inteligencia colectiva en Venezuela en medio de esta crisis.

La principal virtud de una organización horizontal, colaborativa y transparente es que no estaría sometida al control de gobiernos como el chino, o la dictadura venezolana, la cubana o la de Corea del Norte, cuyas cifras no son confiables. Otro mérito de la propuesta es que se nutriría de reportes independientes hechos desde el lugar de los hechos (hospitales, centros de salud, clínicas), siguiendo criterios comunes de análisis y clasificación de casos. Y dependería exclusivamente de la voluntad de cooperación de los participantes del observatorio, sin mediación de otros intereses.

Desde el punto de vista tecnológico la idea es perfectamente ejecutable, incluso en países con deficiencias en las telecomunicaciones. Se necesita al menos acceso a un teléfono celular y una red telefonía móvil. Una instancia intermedia podría consolidar los reportes que irían a una nube de reportes que se irían acumulando para mostrar las cifras en el mundo.

Ahora veamos algunos puntos en contra. El más evidente es que esta red horizontal, colaborativa y transparente sería combatida por gobiernos autocráticos y algunos democráticos. Con la excusa de la seguridad y el interés colectivo, los gobiernos podrían suprimir las redes, perseguir a quienes reporten los casos, cortar las comunicaciones, etc. Lo veo en el caso de China o Venezuela. Pero incluso en el marco de populismos de derecha e izquierda: pienso en Trump en Estados Unidos (lo llamaría “fake news” si no refleja lo que él quiere) o en el socialista Pedro Sánchez en España.

Otro problema sería la disparidad de la calidad de la información recogida en cada uno de los puntos de reporte. ¿Cómo asegurarse que todos los reportes responden a los mismos criterios? Esto requiere la formación de los miembros de la red, pero también asegurar que todos tendrán acceso a los mínimos requerimientos técnicos (teléfono celular y red de telecomunicación). Son obstáculos que se pueden superar.

Y otro obstáculo refiere a la verdadera voluntad de los participantes de la red de hacer este esfuerzo de forma desinteresada y continua. No hay garantías que todos los miembros de la red tengan las misma motivación y compromiso.

Inteligencia colectiva en Venezuela

Hoy en día en Venezuela, en medio de la peor crisis económica y social que el país ha vivido en su historia republicana de 210 años, existe un esfuerzo diario de inteligencia colectiva descentralizado, colaborativo y transparente llamado la Encuesta Nacional de Impacto del COVID-19 que produce la Comisión de expertos de la salud para hacer frente al coronavirus del gobierno interino.

La encuesta es el resultado de una de red de colaboradores que levantan la información en distintos estados, municipios y parroquias de Venezuela. Aunque el reporte de casos confirmados de COVID-19 y el número de fallecidos por la enfermedad en la encuesta son los que presenta la dictadura de Maduro (por un acto de prudencia y responsabilidad por parte de la Comisión de expertos del gobierno interino), el informe incluye otras variables como el acceso a gasolina (reducido al mínimo hoy en el país), al agua potable, al servicio eléctrico, a los alimentos, a gas doméstico,  a transporte público por parte de la población y su capacidad de ahorro,  y el suministro de tapabocas, gel antiséptico y guantes en los hospitales públicos. La encuesta también incluye el seguimiento de los casos por infecciones respiratorias que se presentan en hospitales y clínicas que, aunque no puedan calificarse como casos de COVID-19, indican una tendencia a monitorear durante la pandemia.

En un texto que escribí hace un tiempo me referí a Venezuela como una laboratorio social  y político, en el que hemos visto lo peor de la humanidad pero también lo mejor. La Encuesta de impacto del COVID-19 es una muestra de cómo la inteligencia colectiva por el bien todavía resiste en Venezuela a pesar de todas las dificultades.

sábado, 23 de marzo de 2019

LYING ABOUT VENEZUELA IN OTTAWA: “VAMOS A CONTAR MENTIRAS”

Lascaris, the "star"
of the panel lying about Venezuela

From left to right: Ávalos, Lascaris, Saint-Vil and Peter:
preparing to lie about Venezuela
This Saturday, March 23rd, the group “Hand-off Venezuela” from Ottawa-Gatineau, with the support of the Public Service Alliance of Canada, organized a panel under the title “Manufacturing Consent to A Coup in Venezuela”. The panel was composed by the lawyer and journalist Dimitri Lascaris from Real News Network, Jean Saint-Vil, a Haitian-Canadian activist, and Laura Ávalos, a Canadian-Salvadorian who has been very active in the so-called “chavista” movement in Canada. The panel was moderated by Peter (I could not record his family name), who is the leader of the “Hand-Off Venezuela” in the Ottawa-Gatineau region.

The “star” of the event was Lascaris, who spent one week in Caracas from February 1st until the 8th. He acknowledged that he does not speak Spanish (he relied on a local fixer for the translation). He also said that he could not go to the shanty towns (the barrios) because of lack of security (the local fixer refused to go to the poor areas). He stayed at a four-star hotel in Altamira area, where all the international correspondents stayed. He claimed that he did not receive any payment from the Maduro regime, not even to cover his expenses to travel or while in Venezuela.

He gave some background information about the country that was – at least from the point of view of any objective observer – very biased. For example, he presented two photos of the members of the National Assembly: one with the members of the ruling party PSUV, and another showing the representatives from the democratic opposition forces. He said that it was clear that the photo from the PSUV showed the “majority” of Venezuelans who are coloured and mestizos, while the picture from the opposition showed mainly white people (i.e. the “minority” of Venezuelans).  Lascaris played the racial card many times during his presentation, implying always that the democratic movement against Chávez and Maduro was mainly composed of some kind of “white supremacists” trying to impose the interests of a minority to a large majority of coloured/mestizos/black Venezuelans.

The Haitian-Canadian Saint-Vil played exactly the same card, repeating ad-nauseam during his presentation that “white Venezuelans” were trying to destroy the “legacy of Hugo Chávez” that empowered black Venezuelans and helped them to overcome poverty and marginalization.

Coming back to Lascaris’ presentation, he repeated several of the lies of the Maduro propaganda: Guaidó is “self-proclaimed,”Maduro won a “fair election with 68% of the votes” in May 2018, the current economic crisis is mainly due to the “US embargo” and the fall of oil prices in the international market, that Venezuela has a wonderful constitution that protects the environment, the rights of the indigenous peoples, and all kinds of “chavista” fantasies. He attended a couple of demonstrations while in Caracas: one from the democratic forces in support of Guaidó, and another one in the Avenida Bolívar of those supporting Maduro. Lascaris said that he saw two peaceful demonstrations, that no police nor military blocked people of neither side, etc. He painted a picture of almost “Swiss order and peace”, forgetting to mention that the Maduro police and military killed 240 young men during the protests in 2017 and 2014, that they arrested more than 3000 people, almost 1000 civilians were the subject of “military trials” (something that is unconstitutional and violated their human rights).

Lascaris forgot to mention the 900 political prisoners who are currently in Venezuela jails without proper due judiciary process (a judicial power completely controlled by Maduro and his allies of the executive branch), the 300 military officers who are in jail because they expressed their disagreement with Chavez’s and Maduro’s policies that transformed the Armed Forces into a corrupt political party with weapons (some of these military have been the subject of torture as documented by recent videos showed in the Organization of America States). He also forgot to say something about the environmental devastation that is taking place right now in the south of Venezuela, in the so-called Arco Minero del Oricono (the Orinoco Mining Belt), with “legal” and illegal  exploitation of gold, coltan and diamond in disregard of any universal standard of ecological or human rights protection. He forgot to mention as well the killing of Amerindian Pemon people just a few weeks ago by the National Guard and the Maduro’s paramilitary called “colectivos.”

Lascaris claimed that he is an experienced journalist, but during his presentation, he showed lack of rigour and lack of basic journalistic skills. He said repeatedly that he was “not an expert in Venezuela,”but he did not do the basic job of a good journalist: check the facts about Venezuela, look at background information, do some research before going to the country, try to go beyond the stereotypical interviews and testimonials. He did not do anything that is required from a decent journalist. But he is not a journalist. He is a propagandist. That’s why he did not “know” about the killings of young opposition members in 2014 or 2017, he did not mention the killing of the Pemon people, he did not know that almost 4 million Venezuelans have fled the country because of poverty, diseases and starvation, he did not say a word about the destruction of the national oil company Pdvsa, or the massive corruption since Chávez was in power and continued under Maduro, and all the other facts that Lascaris did not find relevant during his short visit to Venezuela. Not even he mentioned, because he is not aware of it, I am sure, that union leaders from the government-owned corporations of Guayana in the south of Venezuela, have been murdered or jailed by the Maduro regime (and this panel was taking place in the building of a Canadian union and was supported by the public employees’ union). But I repeat: he is not a journalist, he is an agent of Maduro’s propaganda.

Regarding the other two presentations there is not much to say. Monsieur Saint-Vil made a parallel analysis between the situation in Haiti under Jean-Bertrand Aristide and Maduro. He played the racial card, talking about “black Venezuelans” (who supported Chávez and supposedly now support Maduro) being exploited by the “white opposition” (it seems that this guy never saw a picture of Guaidó and other opposition leaders, but they don’t care about the facts). Laura Ávalos, who tried to be “objective”, was not very well informed about the history of Venezuela or even recent facts. For example, she did not know that Venezuelan democracy played a pivotal role in the peace negotiations in El Salvador through the Contadora group in the 90s (her family is from El Salvador). She did not know either that the current Canadian aid of $55 million is going to help the Venezuelan refuges in Brazil who are in the United Nations High Commissioner for Refugees (UNHCR) camps located in Boavista. But she claimed that she was “very well informed” about the crisis in Venezuela. OK, yes I “believed” Laura.

Two additional comments about this particular event of lies about the crisis in Venezuela. First, the panel did not have any Venezuelan. They pretended to tell the “truth” about Venezuela without any Venezuelan in the panel. Fortunately, some Venezuelans were in the room to present the facts and debunk the lies of the panellists. Second, the racial card was played during the event until the extreme, including the hysterical position of some attendees who shout at me, because I have to “renounce to my white privilege” if I want to really understand what is happening in Venezuela. The person who came shouting at me with this “inverse racist” remark did not like that I responded to her in French (and she is French, according to her own confession). A truly surreal experience. A final note (more surreal). Don, a Canadian chavista activist, told me that he cannot believe at all that the “Cubans” have any influence in Venezuela, that they don’t control the military or have intelligence services in the country. That was the summit of craziness. That’s what ideology can do to your brain.

lunes, 18 de marzo de 2019

Los tres primeros capítulos de la novela seriada sobre la Venezuela post-apocalíptica

Lápida de la tumba de Menahem Bendelac Z"L en el panteón sefardí
en el Cementerio General del Sur en Caracas, Venezuela

¿Quién me ayuda a escribir una novela?

No le he puesto título todavía, pero ustedes me pueden ayudar también a ponerle el título.
Iré publicando una serie por entregas. Es un experimento que quiero hacer con ustedes. Esto que iré contando es pura ficción, pero sin duda tiene resonancias con la actualidad, especialmente con la actualidad de #Venezuela. Espero que quieran acompañarme en esta aventura.

La foto que ilustra esta nota del blog corresponde a la lápida de Menahem Bendelac Z”L, tío abuelo de mi papá Jacob Nahón Israel Z”L, nacido en Tetuán (Marruecos), que se fue a Venezuela a principios del siglo XX y se instaló en San Fernando de Apure, en los llanos venezolanos. Es su historia la que inspira ésta que comienzo a relatarles.

Aquí van los tres primeros capítulos que he ido publicando en Facebook:

Los otros capítulos los iré publicando en mi cuenta en Facebook.


viernes, 22 de febrero de 2019

Aprendiendo a leer: sobre titulares tendenciosos en medios “equilibrados”



Por deformación profesional, siempre tengo la inclinación a interpretar. No se trata de buscarle las cinco patas al gato (mis adorados gatos), pero de darle sentido a la palabra. El otro día comenté un titular de El País, en su edición América, que afirmaba que la intervención de Trump en la crisis venezolana opacaba el papel de las fuerzas democráticas. Mi comentario me valió una reprimenda de un colega que me llamó miope y prejuicioso.

Ningún discurso es inocente. Todo discurso es enunciado por una persona con una visión del mundo (incluso, éste que escribo ahora). Cuando editores y periodistas tratan, a estas alturas, de presentar alguna equivalencia entre la lucha de las fuerzas democráticas por la libertad y el empecinamiento de Maduro y sus secuaces por quedarse en el poder usurpador, se equivocan periodísticamente y moralmente. Peor aún, cuando pretenden reducir esta lucha a una manipulación del imperialismo yanqui para desalojar a Maduro de Miraflores, simplemente repiten una serie de viejos estereotipos y lugares comunes.

¿Que el imperialismo existe? Pues sí. ¿Que el gobierno que encabeza Trump está haciendo todo lo posible por acabar con el régimen criminal que tiene secuestrado a Venezuela? Obvio. ¿Que para ello se ha puesto en marcha una estrategia coordinada entre actores nacionales e internacionales, lo que incluye a muchos otros países como Canadá, Colombia, Brasil, etc.? Clarísimo.

¿Qué motiva este tipo de titulares? Tengo algunas hipótesis, pero avanzo la que me parece más plausible. Algunos editores y periodistas de medios tan prestigiosos como la BBC, El País o The Guardian (que han denunciado desde hace mucho tiempo los abusos, corruptelas, violaciones, barbaridades y miserias del chavismo, porque todo hay que decirlo), a veces se dejan llevar por un impulso de supuesta objetividad para poner sobre el tapete que la intervención del “antipático” Trump y funcionarios como Bolton y Abrahams (con sus pasados “problemáticos”) representa de alguna forma la tradicional política del gran garrote de EE.UU.

Los venezolanos sabemos que no es exactamente así. Estados Unidos tiene intereses en el hemisferio (de nuevo, lo obvio). Pero el tipo de régimen que estamos enfrentando, que cuenta con aliados como la Cuba castrista (el vampiro del Caribe), Rusia (que está a punto de hacerse la sueca), China (que quiere que le paguen sus reales), Irán (que odia al Gran Satán y al Pequeño Satán = Israel), Hezbolá (que ya tiene un record de muerte en Latinoamérica, por su participación en los atentados de Buenos Aires), y toda clase de criminales (desde tratantes de blancas hasta el ELN), no sale solamente con la presión interna. Desde adentro y desde afuera hay que hacer peso para que caiga, y que podamos tener un gobierno de transición y elecciones libres.

jueves, 14 de febrero de 2019

The Venezuelan army’s staunch loyalty to an illegitimate dictator

General Padrino López, ministry of Defense, and Nicolás Maduro.

My text in The Conversation (Canada) about the role that the military is playing in the Venezuelan crisis. 

Since its birth as an independent republic, Venezuela has lived under the shadow of militarism in what writer Ana Teresa Torres has called the “heritage of the tribe.” Militarism was front and centre in a prolonged civil war in the 19th century and in dictatorships in the 20th century, the most brutal of them led by generals Juan Vicente Gomez and Marcos Pérez Jimenez.

To read the full article click here.