viernes, 31 de agosto de 2018

Anuncio grotescos: publicidad de lo absurdo en Venezuela

Le di vueltas antes de poner este podcast al aire. Me parecía que podía chocarle a gente que se gana la vida honestamente haciendo publicidad en las emisoras de radio en Venezuela. Estoy consciente de que la publicidad es necesaria para que locutores y periodistas puedan hacer su trabajo. Pero no puedo dejar de sentir algo por dentro cuando escucho ciertos anuncios. Por eso he llamado a este serie Anuncios Grotescos: Publicidad de lo Absurdo. Si tienes alguna idea sobre un anuncio que se podría recrear en tono grotesco o absurdo me la puedes enviar por esta vía. Pueden escuchar el primero haciendo click aquí.


domingo, 17 de junio de 2018

Sobre “perreras” y muertes por “asfixia”: léxico de la decadencia

Venezolanos en una "perrera":
solución chavista para el transporte público.


“Perrera” es una palabra horrible. Recuerda a “perrera municipal”, campaña de exterminio de perros callejeros. Recuerda a la “vida de perros” o la “perra vida”. En Venezuela una “perrera” es un camión que transporta personas como si fueran ganado. Las “perreras” se han multiplicado ante la desaparición acelerada de los medios de transporte público. Autobuses y autobusetas salen de circulación porque en Venezuela no hay repuestos. Tampoco se puede renovar el parque automotor para el transporte público (pero sí se pueden importar camionetas para los malandros del régimen).

La “perrera” es la solución chavista para que los pobres puedan llegar a sus trabajos y escuelas. El chavismo trata a los pobres como el “perraje”, a pesar de que se haya llenado la boca con la retórica de la justicia social. Todo ha sido mentira. Los discursos de Chávez y su “ser rico es malo”. Las palabras huecas y mal hilvanadas de Maduro. El cinismo de Diosdado Cabello. Lo grotesco de Pedro Carreño con su corbata Louis Vuitton y sus zapatos Gucci, ejemplo perfecto del dicho sobre la “mona de seda”. Las chivas de Freddy Bernal. Se burlan del pueblo, del “perraje”. Para ellos, camionetas blindadas, aire acondicionado y guardaespaldas. Para los pobres “perreras”, peligro de muerte por volcamiento, intoxicación por CO2, tratamiento animal, los “cochinos” que chillan en el camión, imagen que gustaba repetir al fallecido comandante.

En el lenguaje del chavismo, ahora resulta que la muerte de varios jóvenes y adolescentes en un club ubicado en El Paraíso (seguimos con la ironía del lenguaje) fue causada por “asfixia”, y no por la negligencia criminal de quienes gobiernan la ciudad de Caracas y el país, que tienen que ocuparse de la seguridad y la protección de las personas, que no deben permitir que las bombas lacrimógenas circulen como si nada, que han armado a los malandros de los colectivos, que han sembrado la anarquía como forma de control social, que abusan del poder, que viven en su burbuja de privilegios, que no mandan a sus hijos a fiestas en Los Cotorros (el nombre de la trágica sala de fiestas) sino a Madrid, Londres, Miami, Montreal, Vancouver, Toronto, París, Barcelona. Reverol dice que van a investigar (mentira). Maduro dice que lamenta la tragedia (mentira).

“Perreras” y pueblo que se “asfixia”. Léxico de la decadencia en Venezuela. Digamos las cosas como son. Tratan al pueblo como si fuera ganado, desprecio por los pobres, eso es el chavismo. Matan a eso mismo pueblo pobre con las bombas que el régimen distribuye entre sus malandros, sean uniformados o civiles. En este léxico cabe la palabra asesinos.


martes, 29 de mayo de 2018

Gaza e Israel: política, teatro y amnesia


* Ni el portal web de Letras Libres ni El País quisieron publicar este artículo. El editor de Letras Libres me explicó que el texto que escribí se alejaba de la línea  "moderada y cautelosa " que esa publicación mantendría con respecto al conflicto entre Israel y los palestinos. El País dijo que tenía demasiados artículos y que no contaba con espacio para publicar el mío.

Mahmoud al-Zahar, co-fundador de Hamás:
“cuando hablamos de ‘resistencia pacífica’ estamos  engañando al público…
Esto es resistencia pacífica apoyada por una fuerza militar y por agencias de seguridad..."

La política tiene mucho de teatro. Esto no es una novedad, pero ella adquiere un talante espectacular en estos días de redes sociales, periodismo ciudadano y dominio de las imágenes omnipresentes como factor que moldea la opinión pública. Dos eventos que se ubican en polos opuestos, aunque son parte de la misma tragedia sobre la que escribiera el historiador y diplomático Shlomo Ben- Amí,  ilustran bien la explosión dramática de la política. El primero es la presentación que hiciera el primer ministro Benyamín Netanyahu de los documentos nucleares iraníes supuestamente recabados por el Mossad. El otro es la reciente ola de violencia en la frontera entre Gaza e Israel. En ambos casos se ha impuesto una razón estratégica con el fin de crear un efecto de opinión que apuntale agendas políticas. Netanyahu montó su calculada puesta en escena para darle un argumento adicional a Donald Trump con el fin de romper el tratado que Obama había firmado con Irán. Hamás, el movimiento islamista que gobierna la franja de Gaza, convocó a la movilización masiva hacia Israel, en lo que han denominado la “marcha del retorno”, con el fin de poner el tema palestino en la agenda internacional, después que había sido desplazado a un tercer plano por otros asuntos como la guerra en Siria y las tensiones con Irán.

La opinión pública no siempre valora las cosas de la misma manera. Medios de comunicación, periodistas y articulistas han rápidamente reaccionado ante la violencia en la frontera gazatí-israelí, asumiendo como una verdad absoluta el relato que de las protestas ha hecho Hamás, mientras que han sido más escépticos con respecto a lo planteado por Netanyahu sobre las ambiciones nucleares de Irán. Muchos medios han repetido que las movilizaciones de los palestinos en Gaza serían una muestra de “protestas pacíficas” al estilo de las que convocaron en su momento Gandhi en la India o Martin Luther King en los Estados Unidos. Esto lo ha desmentido el propio cofundador de Hamás, Mahmoud al-Zahar, quien ha dicho en una entrevista con Al Yazira que “cuando hablamos de ‘resistencia pacífica’ estamos  engañando al público…Esto es resistencia pacífica apoyada por una fuerza militar y por agencias de seguridad”(pueden ver la entrevista aquí).  Es decir, la movilización masiva “pacífica” de palestinos hacia la frontera con Israel sería la continuación de la guerra por otros medios, no solo para infiltrar el territorio israelí y cometer actos terroristas, sino para ganar una guerra de propaganda en la que lamentablemente muchos habitantes de Gaza, probablemente desesperados ante las difíciles condiciones de vida en la franja, son usados como peones de los islamistas.

Hay, sin embargo, otros factores que influyen en las lecturas que se hacen de los lamentables sucesos en Gaza y de la presentación de Netanyahu, y éstos tienen que ver con la antipatía que suscita Donald Trump. Si la política es teatro, los espectadores juzgan por sus gustos y afinidades. Trump cae mal a muchos periodistas y articulistas por su discurso agresivo, su chocante machismo, sus decisiones impulsivas, los obvios conflictos de intereses entre sus negocios y su papel como presidente y el de su familia en su gobierno, sus posiciones que a veces bordean el racismo, y también, hay que decirlo, por su apoyo incondicional al gobierno de derechas que encabeza Netanyahu en Israel. Estas valoraciones que se hacen de Trump, y de alguna manera del proprio líder israelí, tienden a producir ataques de amnesia selectivos en quienes juzgan las decisiones y acciones de estos gobernantes. Olvidan, por ejemplo, que los líderes de Irán han declarado que su objetivo es borrar a Israel del mapa, o que hace algunos años mandaron a sus agentes hasta Buenos Aires para volar la sede de la organización judía más importante de ese país en un atentado en el que murieron 85 personas, o incluso que el gobierno iraní asumió como política oficial el negacionismo del Holocausto con el fin de legitimar su propio discurso antisemita disfrazado de antisionismo. 

También las antipatías hacen olvidar que Hamás en un documento de 2017, en el que reafirma los principios de su carta de 1988, declara que “el establecimiento de ‘Israel’ (sic) es completamente ilegal y contraviene los inalienables derechos del pueblo palestino y van contra su voluntad y la voluntad de la Ummá (la nación islámica) …”, que  “rechaza cualquier alternativa a la completa y total liberación de Palestina, desde el río (Jordán) hasta el mar (Mediterráneo)”, aunque de forma táctica considera - sin renunciar a su rechazo de lo que llama ‘la entidad sionista’ y sin renunciar a ninguno de los “derechos de los palestinos” - “el establecimiento de un estado palestino soberano e independiente, con Jerusalén como su capital en las fronteras del 4 de junio de 1967 (antes que estallara la Guerra de los Seis Días) …”.

Hamás ha fracasado en mejorar la situación de los palestinos en Gaza. Desde que Israel se retiró de la franja en 2005, el movimiento islamista controla el gobierno del territorio palestino después de cruentos enfrentamientos con la fracción de Al Fatah, que preside la Autoridad Palestina en la Margen Occidental del Jordán. La reconciliación entre los dos grupos palestinos no termina de concretarse, aunque se hayan dado acercamientos promovidos por Egipto. El liderazgo de Hamás vive una crisis que pretende tapar usando, como lo ha hecho antes, a la población civil como escudo contra Israel. Es necesario refrescar la memoria de vez en cuando, para no caer en las trampas de la política como teatro.

martes, 24 de abril de 2018

The propaganda sorcerers are back in the era of cyber-narcissism


The scandal surrounding the improper use of data by Cambridge Analytica and Facebook in the 2016 U.S. election is reminiscent of the old debates about propaganda and its ability to “violate the minds of the masses,” according to Sergei Tchakhotin, an expert in the study of Nazi propaganda.

Continue reading here.

lunes, 23 de abril de 2018

El retorno de los brujos: propaganda, algoritmos afectivos y narcisismo cibernético


El escándalo alrededor del uso indebido de datos por parte de Cambridge Analytica y de Facebook en las elecciones de Estados Unidos recuerda los viejos debates sobre la propaganda y su capacidad de “violar las mentes de las masas” (le viole des foules), según la conocida expresión del estudioso del nazismo Sergei Tchakhotin. Decía Tchakhotin que las masas fueron objeto de una sofisticada maquinaria de manipulación que pudo, por medio del uso estratégico de la radio y del cine (los medios de masa del momento) y de grandes puestas en escena (los impresionantes desfiles y mítines del nazismo), tocar las fibras emocionales de los alemanes, sus "pulsiones básicas", en palabras del sociólogo ruso.

Leer más aquí.

domingo, 15 de abril de 2018

Venezuela destruida



Esta es mi respuesta a María Páez Víctor, quien escribió en el Correo Canadiense de Toronto una apología de la dictadura de Nicolás Maduro.  La pueden leer haciendo click aquí.

lunes, 2 de abril de 2018

Continuidad del horror: del esqueleto de Bolívar a los cuerpos carbonizados de Policarabobo


Hay continuidad visual entre la imagen del esqueleto de Simón Bolívar difundida por televisión el 15 de julio de 2010 y las terribles fotos de los cadáveres de las personas que murieron en la sede de la policía del Estado Carabobo. En el primer caso, Hugo Chávez quiso mostrar urbi et orbi la apertura del sarcófago que contenía los restos del Libertador, con la excusa de investigar las “verdaderas” causas de la muerte de Bolívar. En el caso más reciente, las imágenes documentan el horror de lo que se califica como la peor masacre carcelaria ocurrida en Venezuela. Aunque los dos eventos sean distintos en su génesis y motivaciones, ambos representan la degradación del estado de derecho, de las instituciones y de la sociedad. Y dicha degradación queda capturada en las grotescas imágenes de un esqueleto inerme y de unos cuerpos carbonizados, como si se tratara de un gran cuadro panorámico que resume el daño que el chavismo le ha hecho a la psiquis del venezolano. 

Leer más aquí.