viernes, 14 de septiembre de 2018
Anuncios Grotescos: Campamento vacacional financiero
Este es el tercer episodio de Anuncios Grotescos dedicado a la publicidad del Campamento Vacacional Financiero. Es probablemente el episodio que más se parece a lo "real maravilloso" que se vive en Venezuela. Lo pueden escuchar aquí.
jueves, 13 de septiembre de 2018
La “necropolítica” como esperpento: sobre la exhumación de Francisco Franco
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| El cadáver de Francisco Franco (1892 - 1975), general y dictador que gobernó España de 1939 a 1975, es exhibido en el Palacio del Pardo en Madrid el 24 de noviembre de 1975. |
El escritor Ramón
María del Valle-Inclán, creador del esperpento, estaría seguramente
complacido al constatar que el género teatral que ideó está más vigente que
nunca en la política. Vayamos primero a la definición del esperpento que da el
propio Valle-Inclán de boca de Don Latino y Máximo Estrella, personajes de su
obra Luces de Bohemia
(1920):
“Don
Latino - Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el
Esperpento. El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una
estética sistemáticamente deformada […] Max
– España es una deformación grotesca de la civilización europea […] Las
imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas […] Max – […] La deformación deja de serlo cuando está sujeta a una matemática
perfecta. Mi estética actual es transformar con matemática de espejo cóncavo
las normas clásicas […]”
La decisión del gobierno español
presidido por Pedro Sánchez de exhumar los restos de Francisco Franco del
Valle de los Caídos, votada por una ajustada
mayoría en el congreso, tiene características esperpénticas, en el sentido que
le da Valle-Inclán al término. El decreto
ley del gobierno del PSOE tiene como objetivo arreglar las cuentas pendientes
que dejó la llamada Transición, especialmente en lo que se refiere a la
“memoria histórica” sobre la traumática Guerra Civil y los años de la dictadura
franquista. Se trata de poner a Franco en su sitio, o si se quiere, de sacarlo
del monumento que pretende conmemorar a todos los caídos en la guerra civil,
pues, argumentan los socialistas, el Generalísimo fue el principal verdugo de
al menos la mitad de esas víctimas.
La clave esperpéntica de Valle-Inclán nos
permite profundizar en el análisis simbólico y comunicacional de la decisión de
Sánchez y su gobierno, y compararla con otras situaciones que, si bien difieren
en cuanto al contexto social y cultural, ilustran lo que podríamos llamar el
fenómeno de la “necropolítica”. Para ello nos vamos a detener en la difusión
televisiva en 2010 de la apertura del sarcófago que guardaba los restos de
Simón Bolívar, exhumación dirigida por el entonces presidente de Venezuela Hugo
Chávez. En este caso, como tantos otros, incluyendo el tráfico del cadáver de
Eva Perón que tan bien relatara Tomás Eloy Martínez en su novela Santa
Evita, el eterno debate ruso sobre si se debe enterrar el cuerpo
de Lenin, la mano embalsamada de Álvaro Obregón,
caudillo y presidente de la revolución mexicana, que se exhibió durante años,
el foco está en el valor del muerto, o si se quiere, en la tensión dialéctica
entre su sacralización y su profanación.
El 15 de julio de 2010 a eso de las dos
de la madrugada, Chávez
anunció vía Twitter que el cadáver de Simón Bolívar, el Libertador de cinco
naciones suramericanas, había sido exhumado con el fin de determinar las “verdaderas
causas” de su muerte hacía prácticamente doscientos años. Unas horas más tarde,
el vídeo con los detalles
de la exhumación de los restos de Bolívar fue transmitido en cadena
nacional de televisión. Una primera lectura de este hecho nos indicaría que
estamos frente a un acto de “revelación de la verdad” que, como en el caso de Franco,
busca ejercer algún tipo de justicia histórica. Con Bolívar la excusa fue
establecer cómo y porqué murió, en el marco de una teoría conspirativa de
Chávez según la cual el Libertador habría sido asesinado. Con Franco, la
intención es relocalizarlo material y simbólicamente en la historia reciente de
España.
En clave esperpéntica, ambos casos tienen
que ver con la imagen del héroe proyectada en espejos que la deforman. Es obvio
que Chávez buscó con ese acto, como lo hizo en muchísimas ocasiones, acercar la
figura mítica de Bolívar a la suya. No es casual que la voz en off de Chávez
acompañara las primeras imágenes difundidas en televisión de la apertura del
sarcófago con los restos del Libertador. Paradójicamente, el efecto de acercamiento
de los personajes se da a través de la desacralización del héroe fundador de la
patria, como ya lo notara Valle-Inclán en su “estética sistemáticamente
deformada”.
En la iconografía tradicional, Bolívar es
el guerrero a caballo o el legislador que redacta las Constituciones de las
nacientes repúblicas americanas, o incluso el delirante idealista que sobre el
Chimborazo sueña una patria grande y unida. En todas estas representaciones
están los elementos de una “religión republicana”, en palabras del historiador
Elías Pino Iturrieta, en la que el “divino” Bolívar juega un papel central
en un panteón de héroes militares. Pero, el mostrar urbi et orbi el esqueleto
inerme del Libertador tiene un efecto justamente esperpéntico, es decir que
deforma la imagen del héroe a través de la mediación de la pantalla de
televisión y de las redes digitales. Ya no nos situamos en el registro épico,
sino en el registro grotesco del esqueleto que se baja de los altares patrios
para modificar el imaginario colectivo asociado con un símbolo normativo de la
sociedad.
Es en su dimensión pragmática que el
performance esperpéntico adquiere su verdadera connotación política. Hubo en la
transmisión televisiva de la exhumación de los restos de Bolívar una sensación
de híper realismo que se mezclaba con el “irrealismo” de lo impensable ante la
desacralización del llamado Padre de la Patria. Entre muchos venezolanos se
confirmó el efecto desconcertante que el esperpento produce en la audiencia,
pues lo que era familiar (la iconografía heroica de Bolívar) se convirtió en
extrañamente iconoclasta. Ya en España algunos denuncian una eventual
profanación de la tumba de Franco, o incluso de
la utilización electoralista por parte de Sánchez de este decreto con el
fin de ganar de puntos en los votantes que se sitúan más a la izquierda.
La “necropolítica” en su vertiente
esperpéntica – es decir, en su vocación de invertir los valores asociados al
héroe clásico – busca también reescribir la Historia (con H mayúscula). Chávez
presentó dos años después un nuevo
rostro de Bolívar, recreado digitalmente a partir del cráneo exhumado aquel
julio de 2010, lo que algunos consideraron como un intento más del comandante
presidente de acercar su propia imagen a la de un Libertador
que sería más zambo que vasco (los Bolívar eran de origen vasco). El rostro
digitalizado del Bolívar zambo se ha convertido en la imagen oficial del
Libertador.
El PSOE de Sánchez quiere ser el partido
que complete la tarea pendiente de la Transición para terminar de borrar las
huellas del Franco heroico de la historia y del patrimonio español. Además de
re polarizar a la sociedad española, obligando a sus adversarios políticos del
PP y de Ciudadanos a tomar partido sobre el significado actual de Franco, la
decisión de Sánchez podría dar pie para transformar el significado del Valle de
los Caídos, como lo ha dicho el historiador José
Álvarez Junco, eliminando el carácter de mausoleo del dictador, y en un
lugar que sirva para explicar a las nuevas generaciones lo que ocurrió en la
guerra civil y durante la dictadura franquista.
Pero el ruido y la furia propios de
debates inflamados en las redes sociales ha dado cuenta de la idea de convertir
el Valle de los Caídos en un “museo
de la memoria”, como lo había propuesto originalmente Sánchez. Ahora el
presidente español propone que el monumento construido por Franco pase a ser un
cementerio civil. Con ello seguramente busca un compromiso político para que
sea aprobado en el congreso su proyecto de ley, y los restos de Franco sean
desalojados de allí, lo que caldeará los ánimos de los nostálgicos de la
dictadura
Valle-Inclán estaría admirado del
potencial escénico que tiene la “necropolítica” en esta era de medios digitales,
grandes espejos cóncavos desde los que consumimos millones de imágenes
deformadas.
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jueves, 6 de septiembre de 2018
Otro anuncio grotesco: La franquicia en Miami
Este es el segundo episodio de Anuncios Grotescos. Venezuela siempre ha sido un país de contrastes y contradicciones, y la publicidad las refleja muy bien, particularmente en estos momentos de crisis profunda. Esta entrega recrea el típico anuncio de la franquicia en Miami. Lo pueden escuchar aquí.
domingo, 2 de septiembre de 2018
Pequeña Hermana (Ahot Ketana)
Querida familia, queridos amigos:
Esta es la segunda entrega de una tradición que iniciamos el año pasado mi primo Rafael Encaoua Serfaty y este servidor de presentarles los piyutim que cantamos en Rosh Hashaná los judíos sefardíes. En esta oportunidad se trata del hermoso poema litúrgico Ahot Ketana (Pequeña Hermana) de Rabí Abraham Hazán (Gerona, siglo XIII). La traducción al español es de Rafael. Esta vez contamos con la voz de mi esposa Cheryl Riera. Yo recité el poema e hice el diseño sonoro y la mezcla. Si tienen paciencia, los invito a escuchar la grabación hasta el final para disfrutar una extraña versión en jazz de la melodía del piyut interpretada por Jacques Schwarz-Bart (saxofón) y Gary Dourdan (voz). Que empiece el año con sus bendiciones
תָּחֵל שָׁנָה וּבִרְכוֹתֶיהָ
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viernes, 31 de agosto de 2018
Anuncio grotescos: publicidad de lo absurdo en Venezuela
Le di vueltas antes de poner este podcast al aire. Me parecía que podía chocarle a gente que se gana la vida honestamente haciendo publicidad en las emisoras de radio en Venezuela. Estoy consciente de que la publicidad es necesaria para que locutores y periodistas puedan hacer su trabajo. Pero no puedo dejar de sentir algo por dentro cuando escucho ciertos anuncios. Por eso he llamado a este serie Anuncios Grotescos: Publicidad de lo Absurdo. Si tienes alguna idea sobre un anuncio que se podría recrear en tono grotesco o absurdo me la puedes enviar por esta vía. Pueden escuchar el primero haciendo click aquí.
domingo, 17 de junio de 2018
Sobre “perreras” y muertes por “asfixia”: léxico de la decadencia
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| Venezolanos en una "perrera": solución chavista para el transporte público. |
“Perrera” es una palabra horrible. Recuerda a “perrera municipal”, campaña de exterminio de perros callejeros. Recuerda a la “vida de perros” o la “perra vida”. En Venezuela una “perrera” es un camión que transporta personas como si fueran ganado. Las “perreras” se han multiplicado ante la desaparición acelerada de los medios de transporte público. Autobuses y autobusetas salen de circulación porque en Venezuela no hay repuestos. Tampoco se puede renovar el parque automotor para el transporte público (pero sí se pueden importar camionetas para los malandros del régimen).
La “perrera”
es la solución chavista para que los pobres puedan llegar a sus trabajos y
escuelas. El chavismo trata a los pobres como el “perraje”, a pesar de que se
haya llenado la boca con la retórica de la justicia social. Todo ha sido mentira.
Los discursos de Chávez y su “ser rico es malo”. Las palabras huecas y mal
hilvanadas de Maduro. El cinismo de Diosdado Cabello. Lo grotesco de Pedro
Carreño con su corbata Louis Vuitton y sus zapatos Gucci, ejemplo perfecto del
dicho sobre la “mona de seda”. Las chivas de Freddy Bernal. Se burlan del
pueblo, del “perraje”. Para ellos, camionetas blindadas, aire acondicionado y
guardaespaldas. Para los pobres “perreras”, peligro de muerte por volcamiento,
intoxicación por CO2, tratamiento animal, los “cochinos” que chillan en el
camión, imagen que gustaba repetir al fallecido comandante.
En el
lenguaje del chavismo, ahora resulta que la muerte de varios jóvenes y adolescentes
en un club ubicado en El Paraíso (seguimos con la ironía del lenguaje) fue
causada por “asfixia”, y no por la negligencia criminal de quienes gobiernan la
ciudad de Caracas y el país, que tienen que ocuparse de la seguridad y la
protección de las personas, que no deben permitir que las bombas lacrimógenas
circulen como si nada, que han armado a los malandros de los colectivos, que
han sembrado la anarquía como forma de control social, que abusan del poder, que
viven en su burbuja de privilegios, que no mandan a sus hijos a fiestas en Los
Cotorros (el nombre de la trágica sala de fiestas) sino a Madrid, Londres,
Miami, Montreal, Vancouver, Toronto, París, Barcelona. Reverol dice que van a
investigar (mentira). Maduro dice que lamenta la tragedia (mentira).
“Perreras”
y pueblo que se “asfixia”. Léxico de la decadencia en Venezuela. Digamos las
cosas como son. Tratan al pueblo como si fuera ganado, desprecio por los
pobres, eso es el chavismo. Matan a eso mismo pueblo pobre con las bombas que
el régimen distribuye entre sus malandros, sean uniformados o civiles. En este
léxico cabe la palabra asesinos.
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martes, 29 de mayo de 2018
Gaza e Israel: política, teatro y amnesia
* Ni el portal web de Letras Libres ni El País quisieron publicar este artículo. El editor de Letras Libres me explicó que el texto que escribí se alejaba de la línea "moderada y cautelosa " que esa publicación mantendría con respecto al conflicto entre Israel y los palestinos. El País dijo que tenía demasiados artículos y que no contaba con espacio para publicar el mío.
La política
tiene mucho de teatro. Esto no es una novedad, pero ella adquiere un talante
espectacular en estos días de redes sociales, periodismo ciudadano y dominio de
las imágenes omnipresentes como factor que moldea la opinión pública. Dos
eventos que se ubican en polos opuestos, aunque son parte de la misma tragedia
sobre la que escribiera el historiador y diplomático Shlomo Ben- Amí, ilustran bien la explosión dramática de la
política. El primero es la presentación que hiciera el primer ministro Benyamín
Netanyahu de
los documentos nucleares iraníes supuestamente recabados por el Mossad. El otro
es la reciente ola de violencia en la frontera entre Gaza e Israel. En ambos
casos se ha impuesto una razón estratégica con el fin de crear un efecto de
opinión que apuntale agendas políticas. Netanyahu montó su calculada puesta en
escena para darle un argumento adicional a Donald Trump con el fin de romper el
tratado que Obama había firmado con Irán. Hamás, el movimiento islamista que
gobierna la franja de Gaza, convocó a la movilización masiva hacia Israel, en
lo que han denominado la “marcha del retorno”, con el fin de poner el tema
palestino en la agenda internacional, después que había sido desplazado a un
tercer plano por otros asuntos como la guerra en Siria y las tensiones con Irán.
La
opinión pública no siempre valora las cosas de la misma manera. Medios de
comunicación, periodistas y articulistas han rápidamente reaccionado ante la
violencia en la frontera gazatí-israelí, asumiendo como una verdad absoluta el
relato que de las protestas ha hecho Hamás, mientras que han sido más escépticos con respecto a lo
planteado por Netanyahu sobre las ambiciones nucleares de Irán. Muchos medios han repetido
que las movilizaciones de los palestinos en Gaza serían una muestra de “protestas pacíficas” al estilo de las que convocaron
en su momento Gandhi en la India o Martin Luther King en los Estados Unidos.
Esto lo ha desmentido el propio cofundador de Hamás, Mahmoud al-Zahar, quien ha
dicho en una entrevista con Al Yazira que “cuando hablamos de ‘resistencia
pacífica’ estamos engañando al
público…Esto es resistencia pacífica apoyada por una fuerza militar y por
agencias de seguridad”(pueden ver la entrevista aquí). Es decir, la movilización masiva “pacífica”
de palestinos hacia la frontera con Israel sería la continuación de la guerra por
otros medios, no solo para infiltrar el territorio israelí y cometer actos
terroristas, sino para ganar una guerra de propaganda en la que lamentablemente
muchos habitantes de Gaza, probablemente desesperados ante las difíciles
condiciones de vida en la franja, son usados como peones de los islamistas.
Hay,
sin embargo, otros factores que influyen en las lecturas que se hacen de los
lamentables sucesos en Gaza y de la presentación de Netanyahu, y éstos tienen
que ver con la antipatía que suscita Donald Trump. Si la política es teatro,
los espectadores juzgan por sus gustos y afinidades. Trump cae mal a muchos
periodistas y articulistas por su discurso agresivo, su chocante machismo, sus
decisiones impulsivas, los obvios conflictos de intereses entre sus negocios y
su papel como presidente y el de su familia en su gobierno, sus posiciones que
a veces bordean el racismo, y también, hay que decirlo, por su apoyo
incondicional al gobierno de derechas que encabeza Netanyahu en Israel. Estas
valoraciones que se hacen de Trump, y de alguna manera del proprio líder
israelí, tienden a producir ataques de amnesia selectivos en quienes juzgan las
decisiones y acciones de estos gobernantes. Olvidan, por ejemplo, que los líderes de Irán han declarado que su objetivo es borrar a
Israel del mapa, o que hace algunos años mandaron a sus agentes hasta Buenos Aires para volar la sede de la
organización judía más importante de ese país en un atentado en el que murieron
85 personas, o incluso que el gobierno iraní asumió como
política oficial el negacionismo del Holocausto con el fin de legitimar su propio discurso antisemita
disfrazado de antisionismo.
También
las antipatías hacen olvidar que Hamás en un documento de 2017, en el que reafirma los
principios de su carta de 1988, declara que “el establecimiento de ‘Israel’
(sic) es completamente ilegal y contraviene los inalienables derechos del
pueblo palestino y van contra su voluntad y la voluntad de la Ummá (la nación islámica) …”, que “rechaza cualquier alternativa a la completa y
total liberación de Palestina, desde el río (Jordán) hasta el mar
(Mediterráneo)”, aunque de forma táctica considera - sin renunciar a su rechazo
de lo que llama ‘la entidad sionista’ y sin renunciar a ninguno de los
“derechos de los palestinos” - “el establecimiento de un estado palestino
soberano e independiente, con Jerusalén como su capital en las fronteras del 4
de junio de 1967 (antes que estallara la Guerra de los Seis Días) …”.
Hamás
ha fracasado en mejorar la situación de los palestinos en Gaza. Desde que
Israel se retiró de la franja en 2005, el movimiento islamista controla el
gobierno del territorio palestino después de cruentos enfrentamientos con la
fracción de Al Fatah, que preside la Autoridad Palestina en la Margen
Occidental del Jordán. La reconciliación entre los dos grupos palestinos no
termina de concretarse, aunque se hayan dado acercamientos promovidos por Egipto.
El liderazgo de Hamás vive una crisis que pretende tapar usando, como lo ha
hecho antes, a la población civil como escudo contra Israel. Es necesario
refrescar la memoria de vez en cuando, para no caer en las trampas de la
política como teatro.
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